En el país de los números habitaba un joven 34 que soñaba con ser un gran mago de poderes inimaginables. El pequeño 34 vivía recluido en el Castillo de
Todos estos ejemplos no hacían más que desalentar y entristecer a nuestro protagonista, obstinado en bucear entre todos los escritos que caían en sus manos con la esperanza de encontrar a un 34 famoso en la historia del país de los números.
Y así pasaban las horas, los días, las semanas y los meses con sus hermosas 4 estaciones tan bien enumeradas y felices de ser únicas y diferentes entre si.
Hasta que un día de primavera, concretamente el 17 de abril del año 2007 de la era numérica, nuestro joven 34 se levantó distinto de la cama. En un primer momento, no le dio demasiada importancia a este cambio, simplemente lo achacó a que había descansado bien la noche anterior y por eso se sentía pletórico, lleno de energía. Fue solo cuando se miró en el espejo del baño, cuando comprendió que algo había pasado. De repente había dejado de ser un 34 para pasar a ser un 35 único, diferente a todos los 35 posibles en todo el mundo numérico conocido.
Y así nuestro joven amigo comprendió que para ser exclusivo no es necesario ser famoso o haber pertenecido a una logia numérica de renombre, o ser miembro de un grupo numérico
De esta manera, nuestro reciente 35 decidió no perder mas su tiempo en buscar a números famosos entre aquellos viejos libros llenos de polvo, y ponerse manos a la obra para conseguir el sueño que desde niño siempre anheló, el de ser el mas grande mago que el infinito mundo numérico a podido soñar.